
La Alianza Mexicana contra el Fracking denunció que el pozo Krem-1 de Petróleos Mexicanos (Pemex), en el municipio de Las Choapas, Veracruz, lleva más de 130 días fuera de control, por lo que sigue acumulando afectaciones a las comunidades, a sus medios de vida y a la biodiversidad.
"Este desastre muestra claramente los riesgos que conlleva la extracción de combustibles fósiles en la víspera de la aprobación del fracking por parte del gobierno de Claudia Sheinbaum. No hay razones para afirmar que se puede utilizar la técnica de fracking sin provocar daños graves a la población, al medio ambiente y a la economía de las
familias", manifestó.
El colectivo de organizaciones de la sociedad civil destacó que la población reporta graves daños a la salud, con atención médica precaria en las comunidades cercanas al pozo y desabasto de medicamentos, con dificultades para dormir por el ruido, fuertes dolores de cabeza, náuseas y vómitos, así como problemas para respirar y complicaciones respiratorias.
Además, señaló que luego de que el pasado 5 de marzo el pozo Krem-1 se incendió y explotó, familias perdieron su milpa, árboles frutales, y pastizales, mientras que hay reportes de muerte de animales de traspatio y ganado.
"El discurso oficial es que la contaminación está dentro de lo permitido y que se está atendiendo a toda la población de manera adecuada.
Pemex afirma que el Instituto Mexicano del Petróleo ha estado midiendo la calidad del aire, sin embargo, no presenta datos transparentes, horarios, vientos, ubicación y límites de detección.
Sin esta información no es posible evaluar si las mediciones captaron picos, exposición intermitente o desplazamiento de oxígeno", alertó la Alianza Mexicana contra el Fracking.


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